Lidera como Coach – Exigencia y perfeccionismo, ¿suben el estándar o paralizan?

Muchas veces con mis coachees trabajamos la exigencia y el sufrimiento que ésta genera.

La exigencia en el espacio empresarial, a veces está en relación con lo que el líder pide, con los tiempos, o con el resultado esperado con los recursos disponibles. En otras ocasiones, tiene más que ver con la exigencia interna. Una voz incesante que repite en nuestras cabezas que lo que hacemos no es correcto o no es suficiente.

Desde la mirada de Jung sobre la sombra, podemos mirar la exigencia como un espacio con luces y sombras. La luz de la exigencia, es todo a aquello que logramos por tener estándares altos, por buscar la mejora continua. Pero cuando hablamos de exigencia, muchas veces dejamos de hablar de mejora continua, y pasamos al aspirar a la perfección.

Y en la perfección, aparece la sombra de la exigencia. La sombra es el espacio donde una exigencia excesiva nos inhabilita, nos paraliza y nos genera sufrimiento. Ese sufrimiento a veces es auto-infligido, a veces es infligido por aquellos a quienes le damos la autoridad de exigirnos más y más.

Desde mi mirada, el exigencia sufre de la ley de rendimientos marginales decrecientes[1]. En las primeras instancias, cuando nos exigimos más, rendimos más pero luego, si seguimos exigiéndonos con una tendencia perfeccionista, nuestro rendimiento cae, y puede llegar a la parálisis total, o sea llegar a cero. Y ahí, en vez de perfeccionismo entramos en espacios de “no acción”.

Por otro lado, te invito a preguntarte qué es lo perfecto. En lo perfecto, ya no hay espacio de aprendizaje o de mejora, es un estándar, como en el Truman Show donde prevalece el aburrimiento y ya no hay innovación posible pues ya todo es perfecto.

¿Para qué aspirar a lo perfecto? Aspirar, al menos lo deja como un espacio al que entendemos que no vamos a llegar. El problema es si la perfección es el estándar deseado. La perfección no es un estándar, es una condena.

Propongo redefinir la perfección. Propongo sabernos humanos, y saber que cometemos errores, y que la perfección sea el espacio del aprendizaje a partir del error. La perfección, es la actitud de sostener el espacio de creatividad que surge al analizar el error y buscar nuevas posibilidades.

Y vos, ¿cómo definís la perfección?

por Fabiana Mejalelaty


Top